El Chamanismo es la metodología de sanación más antigua que se conoce. Extendida por todo el mundo, cada linaje de tradición chamánica tiene sus propias características pero las técnicas –compiladas en el Chamanismo Transcultural del doctor Michael Harner– son muy similares y efectivas. Más información en estos dos artículos:
No estamos solos Dr. Harner y
Los Chamanismos Carmen Plano.
Las Sanaciones Chamánicas se ocupan de las enfermedades del Alma. Múltiples dolencias son la manifestación de un problema espiritual. Por tanto, porque se ocupa del dolor de todos los Seres Vivos desde otra perspectiva y realidad no ordinaria, el Chamanismo es compatible con cualquier otra terapia, médica y/o psicoterapéutica.
Son tratamientos seguros (no se utiliza ningun tipo de substancias), sin contraindicaciones y apropiados para cualquier edad, que restauran la conexión de cada Ser con su Fuerza Vital y Plenitud.
De manera simple, podríamos señalar:
Recuperación de Alma: partes de nuestra Esencia pérdidas por traumas, accidentes, abusos, enfermedades… se devuelven al paciente para que constate los beneficios de su Totalidad.
Extracción: elimina los lastres e intrusiones energéticas absorbidos por el paciente y que le generan dolor y enfermedad.
Recuperación de Animal de Poder: profunda reconexión con nuestros aspectos más primigenios y atávicos: los que provienen del Instinto, el Poder y la Protección Espiritual.
Psicopompo: el practicante chamánico ayuda tanto a los fallecidos como a los vivos y ejerce de intermediario entre los diferentes Mundos.
Consultoría Chamánica: el asistente a la sesión, guiado por el practicante chamánico, consigue contactar con su propia Sabiduría.
Asesoramiento: facilita información de utilidad para el consultante.